10 de noviembre de 2007

La naranja mecánica - Anthony Burgess

Hace algún tiempo cambiaba canales antes de dormir y sintonicé una película que me llamó la atención, precisamente porque en el momento que la sintonice habia una escena de violencia, una pandilla de jovenes vestidos de blanco se encontraba con otra rival en el momento que intentaban violar a una chica, quien aprovecho el encuentro para escapar, y ambas pandillas se liaban a golpes.Naranja Mecanica

Me quedé viendo la película, pero ya tenía demasiado sueño y me dormí con la televisión encendida. Cuando me desperté más tarde, estaba el lider de la pandilla con los ojos abiertos a la fuerza viendo imagenes de violencia. Apagué la TV y me fuí a la cama a reanudar el sueño. No supe lo que había estado viendo, sino hasta algún tiempo después.

Estaba subiendo algunas imagenes para usarse como avatares en libreopinion.net y una de las imagenes era el personaje de aquella pelicula. El titulo de la imagen era AlexMilkplus. Lance una busqueda en Google con esa frase y llegué hasta la película La Naranja Mecánica, de Stanley Kubrick. Averigué acerca del libro en que estaba basada y lo descargué, habiéndose quedado en mi cola de lectura desde entonces.

Cuando terminé de leer Ana Karenina, el siguiente libro de hecho fué La naranja mecánica, pero se me cruzó El niño de la pijama de rayas y terminé leyendo primero aquel. Asi que al finalizar volví a la Naranja.


5 de noviembre de 2007

El niño con el pijama a rayas - John Boyne

Esta es una historia contada desde la perspectiva de un niño. Un niño (Bruno) que es hijo del comandante del campo de concentración Auschwitz ("Auchviz") que se muda a vivir ahí cuando su padre es designado como tal, junto con su hermana Gretel, de 12 años "que es una tonta de remate", su madre e incluso María, la criada "que tiene un sueldo excesivo".Pijama a rayas

Bruno es sacado contra su voluntad de su tranquila vida en Berlín, dejando atrás a sus tres mejores "amigos para toda la vida", a su abuela de quien tenía gratos recuerdos por escenificar en fechas especiales pequeños dramas de teatro, y su casa de cinco pisos desde cuya ventana podía ver la ciudad, y el pasamanos donde le gustaba deslizarse.

En contraste, llegó a un lugar que no podía ser el campo, dado a que no había animales ni árboles como se espera de una granja, pero que era muy diferente a lo que había visto en Berlín. No había otros niños con quienes jugar, los que había estaban detrás de la misteriosa alambrada, y todos se veían tristes con sus pijamas de rayas. Sólo estaba su hermana, quien "era una tonta de remate", pero junto a la cual fueron ambos formándose hipótesis de lo que ocurría. El holocausto desde el punto de vista de dos niños de 9 y 12 años.