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El hombre bicentenario – Isaac Asimov

Referente a la eterna pregunta de qué es mejor, si leer primero el libro y después ver la película, creo que mi respuesta personalizada no aplica a esta historia, dado a que mi respuesta personalizada es que es mejor leer el libro, ya que por la abreviación de la historia que generalmente se hace para poner en dos horas de pelicula lo que en el libro es una aventura mucho más larga, la pelicula siemrpe resulta más imprecisa. Y no aplica con este libro porque para ser una película de mas de dos horas y media de duración, está basada en un libro que en mi PRS apenas tiene 40 páginas. Sin embargo, sigo manteniendo que es mejor leer antes que ver la película, y pondré asi la respuesta que Garroferal diera en Libreopinion.net, que era una que ya había leído previamente en una caricatura que publicaba hace muchos años uno de los dos periódicos de más difusión en El Salvador (no recuerdo exactamente en cuál de ellos), pero la caricatura se llamaba “El círculo familiar”, donde hacía una comparación de leer la historia, donde uno se imaginaba las escenas y donde se imaginaba los diálogos y hasta la entonación de voz de los personajes; escuchar la historia en la radio, donde los dialogos y su entonación ya no quedaban a la imaginación, pero las imágenes sí; y por último a ver la TV, donde ni lo uno ni lo otro quedaban a la imaginación, y por lo tanto era más rico leer el libro, ya que todo dependía de nuestra mente.

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Resumen

El modelo de Andrew era NDR y una serie de numeros, y cuando llegó al hogar de los Martin, la pequeña de la familia le llamó aNDRew, es por eso que fué ese el nombre que se le dió en la familia en lo sucesivo. Era una época en que los robots no eran muy comunes aún, y la familia Martin se permitía tener uno en casa dado a que el Sr de la casa era miembro de la legislatura, y por ende podía darse ese lujo.

Pronto Andrew demostró creatividad al tallar un pequeño adorno para la pequeña de la casa en madera, y después, para verificar que efectivamente Andrew había tallado la pieza, el Sr Martin le tendió un trozo de madera para que tallase algo. Llevó el robot a US Robots & Mechanical Man para una explicación de la proveniencia de la creatividad de Andrew, pero ésta fué catalogada como un defecto, e incluso se ofreció la posibilidad de reemplazar la unidad.

Andrew comenzó a ganar dinero con su arte en madera, al punto que en un determinado momento hubo necesidad de abrir una cuenta bancaria, para lo cual se revisó la legalidad del asunto. Andrew podía de esa manera pagar por sus actualizaciones, y estar siempre con lo último en la robótica. Cuando el Sr Martin era viejo, Andrew quiso su libertad, y aunque al solicitarla ofendió sin querer al anciano, la libertad le fué concedida, lo que en la mente de Andrew sólo significaba que ya no era propiedad de nadie, pero seguía sirviendo con placer a sus amos. Andrew en algun momento decidió comenzar a usar ropa, y en una ocasión que iba a la biblioteca, se encontró con dos jóvenes que pretendían hacer que el robot se autodestruyera, sólo por diversión.

Andrew emprende una investigación que se convertirá en lo sucesivo en su razón de ser: convertirse en humano. Para ello desarrolla una nueva ciencia que brinda a los humanos la posibilidad de reemplazar sus órganos por equivalentes organizados, al mismo tiempo que él los usa para volverse cada vez más humano.

Busca ser declarado un ser humano, y batalla en las cortes para lograrlo, sin embargo, para poder ser declarado humano, debe cumplir un requisito: ser mortal.

Comentarios

Hace mucho ví la película AI (Inteligencia Artificial) de Stanley Kubrick. En aquel entonces me pareció que era una adaptación del cuento de Pinocho. El hombre bicentenario parece una adaptación del mismo cuento pero desde un abordaje totalmente diferente: el de un robot adulto que pretende convertirse en humano, y no descansa hasta conseguir su objetivo.

La película es el reflejo del libro “El hombre positrónico” que es una adaptación a su vez del libro “El hombre bicentenario” de Asimov. En el libro original de Asimov no hay una historia sentimental alrededor de la búsqueda de Andrew, en la película la hay. Creo que son dos abordajes de la misma historia que vale la pena visitar por separado.

Como un comentario aparte, hay un momento en la película en que el Sr Martin lee lo que parece ser un libro electrónico. Creo que en algunos casos, la realidad supera a la ficción, pues aunque aún no existe un robot tan avanzado como Andrew Martin, por lo menos existe un lector mucho más compacto que el que el Sr Martin sostenía en sus manos en la película, y creo que de haber existido para el momento de la filmación (o que los productores se lo hubiesen imaginado), le hubiese dado al dia de hoy un mejor toque.

Comments

ana
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esta muii bueno pero kreoo ke deberian tener el analisis

kathe''¡¡
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me gusta mucho esta pelicula y el libro ya que nos transmite mensages muy bonitos y aparte recrea nuestra mente…..chebre.

susi..!!
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nice…! verygood..!(=

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