En nuestro primer noviazgo hay aniversarios de todo… Aniversario de una semana de haber comenzado la relación, de un mes, de 2, 3 y hasta 11 meses… Luego el aniversario real, el de un año y así sucesivamente…
Así que en la misma tradición, librosrecientes.com cumple este día su primer mes en línea, y me alegra que este blog haya sido el primero al que pude darle continuidad, y que de hecho despertó tanto interés que decidí hace un par de días iniciar mi segundo blog para otro tipo de temas: salvablog.com
A la fecha me encuentro a la mitad de mi siguiente lectura, el posteo del mismo libro ya está en borrador esperando a que termine de escribirlo, así que estamos en el juego todavía.
Salu2.


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! Bravo entonces con el blog, codex !
Al leer tus lineas sobre el aniversario de este blog me recordé del poema “La cancion del pirata” de José de Espronceda y del que me recuerdo una que otra estrofa pues antes en El Salvador, no sé hoy, nos aprendiamos muchos poemas que se quedan en el fondo del baul de los recuerdos de la infancia…
Canción del pirata
Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul:
«Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
A la voz de «¡barco viene!»
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.»
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Saludos.
Por cierto, no sé si lo sabías o fué coincidencia, pero ese poema es mi favorito, muchas veces lo he tomado como himno.
Tnx