UNA HISTORIA DE LA LECTURA y LA BIBLIOTECA DE NOCHE: una escritura fresca, amena y erudita
By Marina on Aug 31, 2007 in Comentarios
El azar, siempre el azar, misterioso siempre. ¿Recuerdan que escribí que a veces tenía la impresión que los libros me encontraban? Creo que fue en mi posts sobre “La tregua” de MARIO BENEDETTI, en el que comenté que ordenando los libros en mi biblioteca lo había encontrado. Tuve la tentación de hablar sobre mi biblioteca, sobre la lectura de mis libros y el impacto que éstos tuvieron en mí, sobre los países en donde los compré, etc. Pues hace unos días, he olvidado como llegué ahí, seguramente buscando material para mis clases, en youtube encontré unos microespacios en videos llamados “pan con libros” y como siempre hago examiné la playlist.
Una pequeña imagen de un edificio me llamó la atención y leí esto: “Manguel…se repasan historias sobre bibliotecas” dándome curiosidad porque la consonancia de su apellido me recordó el de Mengele el desalmado médico nazi que hacia experimentos con seres humanos en Auschwitz…¡Perdón señor Manguel!
Entonces vi este video cortito de 7 minutos sobre el escritor llamado ALBERTO MANGEL (nacido en argentina, nacionalizado canadiense y residiendo actualmente en Francia) y fue una revelación para mi, su universo intelectual me conquistó en un abrir y cerrar de ojos. Días después compré dos de sus libros: “Una historia de la lectura” y “La biblioteca de noche”. Ya leí el primero y estoy por terminar el segundo. Les avanzo que estoy literalmente fascinada con la lectura de este escritor argentino que escribe en inglés. Este fin de semana les cuento sobre ellos.
httpv://www.youtube.com/watch?v=QX0i5F7P2Dg




Elena | Sep 2, 2007 | Reply
Dicen por ahí que lo prometido es deuda…Les hablaré primero de este escritor que no conocía:
ALBERTO MANGEL es argentino-canadiense, tenía un mes cuando su padre fue enviado a Israel como embajador. Allí tuvo una nodriza checa de lengua alemana que le enseñó alemán e inglés. No aprendió español hasta volver a su país a los 8 años, y vive actualmente en el sur de Francia. Es novelista, biógrafo (de Borges) y ensayista. Sus libros han sido traducidos a muchas lenguas y recibido múltiples premios.
Pero sobre todo y ante todo, ALBERTO MANGEL es un gran y buen lector. Y como tiene una extraordinaria capacidad para poner en palabras con alegre y sorprendente erudicción la experiencia de la lectura, buena parte de su obra es una reflexión inteligente y amorosamente entusiasta sobre los libros, la lectura y los lectores durante los 6,000 años que han pasado desde que se inventó la escritura.
Elena | Sep 2, 2007 | Reply
El ensayo “Una historia de la lectura” de más de 400 páginas tiene 22 capítulos distribuidos en 3 partes, ademas de una bibliografía digna del tema que trata. La reflexión está tejida con anécdotas y memorias personales, referencias psicológicas e históricas, todo eso ilustrado con excelentes fotografias.
Hacer un comentario sobre este libro es difícil pues todo es abrumadoramente interesante e importante…Veamos que sale:
De entrada el escritor confiesa que “quizá pudiese vivir sin escribir. No creo que pudiera vivir sin leer”. Comienza por donde tiene que comenzar, en Babilonia (al sur de Bagdad) donde se situa históricamente la prehistoria de los libros, cuando en el espacio cultural de la mesopotamia se inventó la escritura pictográfica (seguramente como una nececidad comercial) y después la cuneiforme…hasta llegar a la alfabética. Conforme la société evolucionó, el libro también sufrió cambios de todo tipo: el material con el que se fabricaba, el formato (tableta de arcilla, papiro, codex, el método de fabricación, las técnicas de lectura, el público al que está dirigido, etc. Comienza desde San ambrosio, pasando por San Agustin, la Edad Media (explica como los vitrales y pinturas medievales eran libros que instruían a la inmensa población analfabeta mientras que la instrucción, dada por la Iglesia exlusivamente NO por el Estado, era infinitamente elitista y de la que, NO LO OLVIDEMOS, las mujeres estaban excluídas. Al final de la alta Edad Media y el Renacimiento, con la creación de las universidades, por primera vez existe la posibilidad de aprender a leer y escribir fuera de la órbita de la iglesia, cuando los estudiantes universitarios de entonces tenían el mismo “fuero” que los diplomáticos actualmente. Nos habla de los juglares quienes por toda Europa recitaban o cantaban sus propios textos o los de los maestros; de la lectura en grupos de familia o amigos. (Por cierto, cuenta que la lectura en Cuba en las fábricas de cigarro no data, como creía yo equivocadamente, de la época de Fidel Castro, sino que de mucho antes, a finales del siglo XIX).
En el siglo XV, la invención de la imprenta, fue una revolución tecnológica similar a la de internet actualmente, se produjeron más libros, más rapidamente, más baratos, más diversificados, en un formato diferente, o sea el utilizado actualmente en el mundo lineal y digital. Nos habla de las lecturas prohibidas; del papel del traductor; nos habla de la segregación de la lectura (cuando los hombres podian leer ciertos libros pero las mujeres NO); nos habla del fenómeno de asociar un libro con su lector (si el libro tiene renombre literariamente hablando, obligatoriamente su lector tiene cultura) y viceversa, al lector con el libro (un lector es mediocre si lee un libro mediocre, por ejemplo novela de Corin Tellado).
*
En síntesis, el ensayo de Mangel es apasionante por el tema y por es estilo de la narración, ameno, erúdito y claro despertando la reflexión en el lector. Y como este blog trata sobre nuestras lecturas y los comentarios que hacemos al compartirlos, lo más importante que yo retuve fue que:
La lectura debe ser un acto creador que ayuda al buen lector a comprenderse a si mismo a condición de establecer una relación cómplice con el escritor y dialogar con las ideas del texto leído. Como muestra lean el ejemplo que Manguel da: “La metamorfosis de Kafka. Mi hija, dice, la leyó a los trece años y le pareció un obra cómica; Gustav Janouch, el amigo de Kafka, la leyó como una parábola religiosa y ética; Bertolt Brecht la leyó como la obra del “único escritor verdaderamente bolchevique”; el crítico húngaro György Lukács, como un producto típico de una burguesía decadente; Borges como una nueva versión de las paradojas de Zenón; la estudiosa francesa Marthe Robert la leyó como un ejemplo del idioma alemán llevado al grado más alto de claridad; y Vladimir Nabokov la leyó (en parte) como una alegoría sobre el adolescente”.
La lectura de libros enriquece inagotablemente el mundo que interpreta. Porque paradóxalmente si leer es una actividad solitaria es al mismo tiempo una ventana al mundo porque éste entra entero en las páginas del libro y luego después podemos compartir lo que hemos leido.
La literatura…puede, misteriosamente, servir de espejo, lo dice Mangel porque sabe, por Aristóteles y su reflexion sobre “la catarsis” que al leer tenemos que ser capaces de compartir el sufrimiento de un personaje, proyectarnos sobre los relatos que leemos o escuchamos, e imaginar que compartimos con ellos el mismo espacio en la ficción, pero a la vez tomar distancia de aquello que leemos o vemos, porque hace parte de un mundo distinto al nuestro. Es decir que debemos conocer los límites entre la realidad y la ficción
Que el verdadero país del lector es en realidad el de los escritores cuyos libros lee. Dice que para él, que nacio en Argentina, Proust o Stevenson no le son extranjeros, forman parte de su familia y amigos : son sus raices.
Que una biblioteca personal es también una forma de autobiografía.
Elena | Sep 4, 2007 | Reply
Se acabó el dolce farniente. Ya comencé a trabajar. Les debía el comentario sobre el segundo libro.
“La Biblioteca de noche”nos narra el viaje personal y sentimental por la historia de bibliotecas y por la propia historia de su autor, Alberto Mangel. Leer esa colección de anécdotas relacionadas con los libros y los lectores fue un placer muuy grato, la verdad….
El hilo conductor es un hecho real: la construcción de su biblioteca personal en su actual residencia en Francia, al sur del Loira. Y esa experiencia personal de ordenar su tesoro de 50,000 libros le sirvirá de pretexto para reflexionar sobre inesperados y caleidoscópicos temas sobre las bibliotecas, dividido en capítulos: La Biblioteca como Mito; La Biblioteca como espacio; la Biblioteca como forma (aquí hay una interesante descripción de la biblioteca elíptica del judío y rico heredero alemán Aby Warburg quien vendió a su hermano menor el derecho de ser mayor y heredero con la condición que le comprara todo los libros que él quisiese durante toda su vida. Con la llegada al poder del partido nazi fue trasladada a Inglaterra); La biblioteca como orden (nos cuenta como el primer bibliotecario, Calimaco, le dio a la biblioteca de Alejandría un orden alfabético); La biblioteca como isla; la biblioteca como superviviencia (aquí cuenta como, en un campo de concentración nazi cerca de Auschiwitz en donde encerraron a cientos de niños y algunos adultos, éstos crearon una biblioteca infantil móvil, la más secreta y reducida que haya existido antes); La biblioteca como olvido (habla del saqueo de la Biblioteca Nacional de Bagdad en 2003, cuando se extravío unas de las primeras muestras conocidas de escritura); La biblioteca como imaginación; La biblioteca como azar (con las relaciones secretas y azarosas que vinculan a los libros entre sí, y a éstos con el destino de cada lector); La biblioteca como taller; como poder; como identidad; como hogar ( nos confia que.”para sentirse en casa sólo necesita un libro y una cama”).
Gran viajero y cosmopolita, el escritor nos llevara a su mundo de bibliotecas, narrándonos interesantisimas historias como la de la biblioteca en el norte de Finlandia consagrada sólo a Papá Noel, que conserva los archivos de toda la correspondencia de los chiquillos. Nos cuenta que “…hace seis años, se dieron cuenta en San Francisco de que la biblioteca local no alcanzaba y decidieron hacerle otro edificio. Lo construyó como de costumbre un arquitecto que no sabe leer, con lo que cuando la terminan descubren que tiene menos capacidad que el edificio antiguo. ¿Y qué decide el director de la biblioteca? Que hay que eliminar libros. Para seleccionarlos, decide que todo libro que no haya sido retirado en diez años, será eliminado. Empiezan a sacar los libros que, como son de una biblioteca pública, no se pueden vender y entonces los usan como relleno sanitario. Horrorizados, los bibliotecarios se iban de noche a la biblioteca y sellaban los libros con fechas recientes falsas para salvarlos, como si salvaran chicos refugiados. Luego se hizo público, se paró, pero ya se habían perdido cientos de libros.”
Nos narra anecdotas de personas célébres (sobre Sir Panizzi creador de la British Library; sobre Rabelais y su baul repleto de libros con el que viajaba siempre; sobre Petrarca que cedio su biblioteca personal a la Republica de Venecia con la condicion de que llegara a ser tan importante como fue la de Alejandria) y menos celebres;
Nos habla de las bibliotecas reales de madera y papel en donde se conserva la memoria y los sueños de la humanidad: la de Alejandría –la antigua y la moderna- las monásticas de la Edad Media, las bibliotecas rurales durante la segunda guerra mundial, las bibliotecas clandestinas durante el franquismo, los bibliobuses que van de pueblo en pueblo, los biblioburros que recorren remotos parajes colombianos, la Biblioteca Nacional de Francia, la del Museo Británico o la del Congreso de los Estados Unidos, etc.
También opina sobre las bibliotecas intangibles y virtuales de la pantalla de una computadora (Según él, “los textos tradicionales y los virtuales no se excluyen mutuamente, “Por el contrario, ambos se complementan. Internet es una suerte de inmensa biblioteca cuya inmensidad no puede remitir sino a la de Alejandría. Pero existe una diferencia entre una y otra. “Si la Biblioteca de Alejandría –afirma– fue el símbolo de nuestra ambición de omnisciencia, la Red es el símbolo de nuestra ambición de omnipresencia: la biblioteca que contenía todo se ha convertido en la biblioteca que contiene cualquier cosa.”.
En fin, que es un ensayo que me gusto mucho.
Marina | Sep 5, 2007 | Reply
HOLA
Llegue el Domingo y aun no he salido de la lentitud que me dejo la vacacion. Estoy ya atareada con los quehaceres de la casa, mi trabajo y las carreras a las escuela, porque mis hijas empezaron sus clases hoy.
Les he leido desde el Lunes pero estoy tan ocupada o cansada que no tengo nada que agregar. Cuando ya este en control de mi tiempo y haya terminado ciertas obligaciones urgentes me encantaria participar y aprender como siempre.
Elena, visite muuuuchos lugares en el norte de Francia. NO lleve a mis hijas a Disney y ellas no se quejaron. En lugar de eso, fuimos a los museos, galerias, memoriales, exhibiciones, etc que quisimos y ellas estuvieron encantadas. Visitamos el parque Luxemburgo y ahi mis hijas montaron a caballo y navegaron los barquitos de viento, esto ultimo a sugerencia de mi muy amada amiga quien es parisiense y me dijo que navegar esos barquitos es una tradicion muy tipica de los parisienses.
Me gusta mucho lo que has puesto aqui. Podria decir tanto por mi parte pero es mejor que siga con lo que estoy haciendo.
Ah, nrp888…Me asegure de que aparte de la lectura…hubiera basatante tiempo para disfrutar de los placeres de los sentidos. Desde los sabores mas exquisitos de la comida francesa -de la cual no soy fanatica en realidad excepto por los postres- y el tacto que me permitio saborear las delicias de los abrazos de mis hijas y de mi marido.
El ratatuille. Mi amiga con una sonrisa picara me recomendo que pidiera ratatuille cuando fuera a los restaurantes. Asi lo hice y despues entendi porque a ella le causaba mucha gracia mi curiosidad. Ja,ja,ja,ja
Pedi el famoso platillo y ¿saben lo que es? Ya lo habia visto en una foto y me figuraba exactamente lo que podria ser pero incredula lo pedi solo para comprobar que era lo que imaginaba y en efecto…Es simple y sencillamente un delicioso guisado de verduras que yo hago a cada rato cuando tengo prisa por comer un plato de puros vegetales.
He aqui una explicacion en el wikipedia. http://es.wikipedia.org/wiki/Ratatouille
Mi amiga la parisiense y yo somos muy aficionadas a la cocina y cocinamos cosas ricas y las intercambiamos por puro placer. Pero a ella le causaba gracia mi ignorancia y como buena amiga que es me hizo una buena broma. Yo ya sospechaba lo que era pero bien…pague una enorme suma por el dichoso platillo que no me costaria ni dos libras cocinarlo en casa. Es un plato vegetariano pero puede ir acompañado de pescado u otra carne si asi lo deseas o se lo ordenas al chef.
¡Ay que risa! Bueno, tuve que compartir el plato de mi marido en pleno restaurante y ademas le dije con mucha satisfaccion pero con desilusion a la vez…TE LO DIJE, ERA VERDURA GUISADA DE ESA QUE TE HACIAN EN LOS COMEDORES EN EL BAJO LEMPA…CUANDO ERAS VEGETARIANO.
Bueno, es rico el ratatuille pero no era lo que imaginaba para nada y aun estoy sorprendida que cueste tanto dinero…No creo que fuera solo el hecho de que estaba en un restaurante caro…en realidad el platillo es algo asi como un orgullo nacional.
Pero descuido este aspecto, la mayoria de platillos tradicionales y muy queridos en el arte culinario son sin duda…aquellos inventados en el campo, por grupos sociales que aprenden a hacer una comida con lo que tengan.
El tamal y la pupusa son quiza un ejemplo de usar lo que tienes para poder hacer de los ingredientes algo rico.
ELENA. Me encanto Francia. No es hostil como me habian dicho mis amigos britanicos. Ademas la gente ahi es amigable y alegre. Visitamos ciudades, campos y pueblos y por doquier conocimos gente muy chevere. Tendre que aprender Frances porque las fracesitas que apenas manejo solo sirven para sonrojarme en mis fallidos intentos por entender lo que me decian!!!!!!! Pero la gente es linda ahi. ¿Sera asi en Belgica?
Voala!
nrp888 | Sep 5, 2007 | Reply
Los libros, ideas encuadernadas que al abrir sus páginas vuelan en nuestra memoria como luciérnagas encendidas alumbrando nuestra oscura complicidad con el deseo de ser.
Como semillas de cultura van los libros poblando la conciencia del hombre, pero para que ocurra el fenómeno debe haber siempre un terreno fértil donde germine la idea, en este caso es lector. Sin el lector los libros no tendrían razón de ser.
Estoy muy de acuerdo con el autor acerca de las reflexiones que hace con respecto a la interacción entre el libro el escritor y el lector. Ese dialogo fundamental donde se genera cultura.
Contaba anteriormente acerca de la biblioteca de la casa, la cual mi padre fue formando desde que estaba muy joven. Resulta que mi padre solo llego hasta 4º grado de primaria pero desde que aprendió a leer tuvo un voraz apetito por la lectura. Cada libro que leía lo disecaba, no leía solo por leer, leía por interpretar, cuestionar y en ese proceso absorbía un poco de saber.
Cualquier libro que tú abrías de esa biblioteca estaba subrayado, tenía interpretaciones en los márgenes, etc. Los libros fraguaron su oficio de poeta y periodista, editorialista, pionero del deporte etc. Se podría decir que en esa biblioteca personal de mi padre estaba inscrita su autobiografía como bien lo dijo el escrito que nos trajo Elenita.
Excelente reflexión acerca del significado de los libros doña Elena, no sabes como me hiciste recordar a mi padre y su eterno consejo: “lee…lee…lee”